Handsomey

Criterios de calidad antes de que una obra entre en sala

En Handsomey ninguna pieza llega a la pared por acumulación. Cada serie pasa por una revisión de coherencia interna, legibilidad de la técnica y estado del soporte, y recién después se arma su ficha técnica y su registro fotográfico. Lo que sigue son los puntos que efectivamente se miran, no una declaración de principios.

La revisión es la misma para un retrato a lápiz, una estampa al aguafuerte o una ilustración a tinta: cambia el criterio técnico, no el nivel de exigencia.

Coherencia de serie

Una obra suelta puede ser buena y aun así no entrar. Se evalúa si dialoga con las demás piezas del mismo autor: formato, escala, tratamiento de la luz, decisiones de encuadre. Cuando la serie se sostiene, la muestra se arma por paredes y no por autor, para que las técnicas se crucen durante el recorrido.

Legibilidad de la técnica

En lápiz se lee el tramado y la transición de valores; en aguafuerte, la huella de plancha y el comportamiento del ácido; en tinta, la seguridad del trazo y la reserva del blanco. Si la técnica no se entiende a simple vista, se pide al autor una segunda versión o se posterga la pieza para otra temporada.

Integridad del papel de algodón

Se revisa el borde, la humedad residual, las marcas de manipulación y cualquier deformación del soporte. El papel de algodón tolera correcciones, pero no todas: una sombra levantada de más deja rastro y eso queda asentado en la nota de proceso, no oculto bajo el vidrio.

Ficha técnica completa

Medidas, técnica y año de producción son obligatorios. Sin esos tres datos la obra no se exhibe, porque el visitante necesita saber qué está mirando antes de sacar conclusiones. La ficha va discreta al pie de cada pieza y se corrige solo por claridad, nunca por conveniencia.

Fotografía de detalle sin retoques engañosos

El registro muestra textura, borde y huella de plancha tal como están. Se ajusta la luz para que el papel no se vea amarillo ni blanco de más, pero no se borran manchas ni se estira el contraste para que una pieza parezca otra cosa. Si el detalle no convence, se vuelve a fotografiar.

Nota de proceso del propio autor

La escribe quien hizo la obra y describe decisiones concretas: qué se corrigió, qué se dejó, en qué momento se detuvo el trabajo. No se admiten catálogos inflados, textos de terceros ni promesas de reventa. La revisión editorial se limita a ordenar y quitar repeticiones.

Estos criterios se aplican a cada muestra rotativa por temporada. Podés ver cómo se traducen en una serie concreta en Serie Corrientes: retratos a lápiz sobre papel de algodón, o escribirnos desde la página de contacto si querés consultar la ficha técnica de una obra puntual.